¿Un terrorista en el equipo de proyectos?

Hace ya algunos años comencé a utilizar el término “Terrorista” para definir a personas dañinas y que no realizan un aporte significativo a ninguna actividad del proyecto o la organización, sino todo lo contrario, con el que tenemos que lidiar y el cual a veces puede suele ser un stakeholder influyente para el proyecto.

Si bien la palabra terrorista puede tener un significado muy fuerte y nos hace pensar en violencia física, es completamente aplicable a las organizaciones de hoy en día en la cual se pueden observar casos de violencia pasiva y sicológica con el fin de que no se alcancen los objetivos planteados. Algunas características de este personaje son:

  1. El terrorista actúa de manera indiscriminada y sin importarle los objetivos del proyecto. Su meta pareciera demorar el proyecto y con ello justificar los cambios que este mismo planteó y el comité de control de cambios o el gerente del proyecto, no aprobó.
  2. Es impredecible, actúa utilizando el factor sorpresa para infundir el terror entre el equipo de proyectos. Critica todas las iniciativas y planes de gestión, se basa en una pseudo experiencia y lecciones aprendidas ficticias y no documentadas, aprovechando las brechas organizacionales para manipular.
  3. Ataca a las áreas más vulnerables del equipo, para así manipular a los más jóvenes o con menos experiencia a su conveniencia.
  4. Es indirecto, desviando la atención del equipo en un punto el cual no es el objetivo principal.
  5. Sus principal rehén es información, la cual evita facilitar con el falso paradigma de que el que posee la información, posee el poder y cuando lo considera necesario lanza la bomba de lo que no se tomó en cuenta por falla del gerente de proyecto.
  6. Su blanco son los objetivos del proyecto, que obviamente atenta de alguna manera con los objetivos personales del personaje o a su cargo dentro de la organización o el equipo de proyecto
  7. Posee influencia dentro del equipo para ganar aliados terroristas, vendiéndole ideas que los hagan desenfocarse de los objetivos del proyecto, alineándose con sus objetivos personales

Así mismo, se pudiesen listar muchas características de estos “terroristas” dentro del equipo de proyectos, los cuales suelen actuar de manera activa (durante las reuniones) o de manera pasiva (fuera de la supervisión del gerente del proyecto) para lograr sus objetivos; sin embargo no hay que ser un experto negociador de Las Naciones Unidas para tratar con estos personajes, con Ground Rules establecidas desde el principio para las reuniones, podemos minimizar el impacto que este tenga activamente. Para minimizar el impacto fuera de las reuniones, lo que me ha funcionado es involucrar y responsabilizar a este terrorista en sus mismos planteamientos, ejemplo: El terrorista ataca la matriz de selección de proveedores argumentando poca transparencia en el proceso (suponiendo que la organización no lo tenga estandarizado); para la próxima reunión, el encargado de realizar la propuesta de selección de proveedores para presentarla al gerente de adquisiciones, es el “terrorista”. Esto no quiere decir que deje de infundir terror en el proyecto, pero al involucrarlo tendrá que trabajar en pro del estándar que el mismo está exigiendo o se verá obligado a bajar la guardia y apoyar al equipo.

Me gustaría escuchar tu opinión acerca de este personaje y si lo encuentras en tu organización o equipo de proyectos, que a mi criterio, siempre es necesario tener al menos un terrorista dentro de la organización, ya que siempre tiene cuestionamientos importantes que mantienen alerta al equipo.

leandrojpachec
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